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mercredi 22 mars 2017

The Wanderer: Latín

The Wanderer: Latín

Latín

En la entrada anterior, un lector dejó una legítima pregunta: "Están claras las ventajas de celebrar en una lengua sagrada. Ahora, siendo así, ¿no hubiera sido más lógico que los primeros cristianos que introdujeron la Misa en Latín al Imperio Romano de Occidente, la hubieran dejado en griego, o en arameo?. ¿Qué quisieron conseguir poniéndola en una lengua que el ciudadano de Roma podía entender?". Lo que se esconde en el fondo es la cuestión del latín en la liturgia occidental y de la existencia, o no, de las lenguas litúrgicas. Y varios lectores dieron su opinión. Yo doy ahora la mía.

1. La liturgia cristiana se celebró en Occidente en lengua griega hasta la segunda mitad del siglo IV cuando la totalidad de los textos fueron traducidos al latín por obra del Papa español San Dámaso. Es verdad, sin embargo, que desde un siglo antes algunas partes, sobre todo las lecturas, se decían en latín. Estas fechas tienen comprobación histórica. Cito un solo caso: Mario Victorino escribe en 360 su Adversus Arium en el que cita párrafos de la plegaria eucarística aún en griego.

2. Esto implica que, al menos durante un siglo, la liturgia se celebraba en Roma en una lengua -el griego- que era conocida por pocos pues la inmigración de Oriente había disminuido notablemente. Análogamente, es lo que ocurre hoy, por ejemplo, con los descendientes de ucranianos en Argentina que siguen celebrando su liturgia en la lengua de sus abuelos aunque no la entiendan, o entienden muy poco. Más aún, las celebraciones eran en griego porque esa había sido la lengua de las clases bajas de la ciudad, integradas por los emigrados de la zona oriental del Imperio porque eran esclavizados o porque huían por razones económicas, y fue entre ellas que se expandió primeramente el cristianismo. A comienzos del siglo IV, sin embargo, eran parte de la nueva religión también las clases más altas y cultas cuya lengua era el latín y no conocían, al menos la mayoría, el griego. Es decir, los primeros cristianos no tuvieron ningún inconveniente ni objeción pastoral en celebrar los divinos misterios en una lengua que no era conocida por el pueblo. Y cito aquí otro testigo privilegiado: el Ambrosiaster, un presbítero romano que escribió hacia el 380 lo siguiente: "Es obvio que nuestra mente ignora si se habla en una lengua que no conoce, como ocurre con los que hablan latín y están acostumbrados a escuchar los cantos en griego que, aunque se deleitan con el sonido de las palabras, no saben lo que significan" (In epistulas ad Corinthios 1, 14, 14).

3. Entonces, ¿por qué se dejó el griego y comenzó a usarse el latín? Esta es una pregunta que exige rigor histórico y no puede ser respondida por lo que a mí me gustaría que fuera la respuesta o por lo que mejor conviene para alimentar la leyenda modernista (del siglo XX o del siglo XIX). Dos de las autoridades más respetadas en el tema -Bernard Botte y Charles Pietri- afirman que lo que llevó a San Dámaso en Roma junto a San Ambrosio en Milán a celebrar en latín fue su intención de cristianizar la cultura de su época. En Roma existía todavía una fuerte presencia pagana y especialmente la aristocracia seguía apegada a los ritos paganos aunque nominalmente fueran cristianos. Además, la Urbe seguía siendo el centro cultural del imperio. Por tanto, la formación del latín litúrgico fue parte de este esfuerzo para evangelizar la cultura romana y atraer a las elites influyentes del imperio a la fe cristiana. Aquí no hubo un interés pastoral tal como lo entienden los progresistas, y tampoco bajó un ángel del cielo a enseñar una lengua sagrada según lo entienden los ultramontanos. Hubo una legítima conveniencia política orientada a la expansión y triunfo de nuestra fe.


4. Alguien podría objetar: "Sea como sea, lo cierto es que la liturgia se terminó celebrando en la lengua del pueblo". Pero la realidad es que no fue así. El latín al que se tradujeron los textos litúrgicos no era el latín coloquial a punto tal que, quien no era cristiano, no lo entendía. Es lo que se conoce como lenguas especiales. Y pongo un ejemplo: si quienes no somos médicos entráramos a una junta médica en cualquier hospital, lo más probable es que entenderíamos sólo un porcentaje mínimo de lo que hablan los profesionales allí reunidos puesto que hablan un lenguaje especial. Algo similar ocurrió con el latín cristiano, es decir, el latín de la liturgia y el latín de las Escrituras. Es esta la teoría de la Escuela de Nimega cuya principal representante fue Christine Mohrmann y que, con matices, es aceptada por la mayoría de los especialistas. Pero más allá de los eruditos, es muy claro el ejemplo de San Agustín, retor romano e insigne conocedor de la lengua de Tulio, quien, al comenzar a formarse en la fe cristiana luego de su conversión y al enfrentarse con los textos de la Escritura y de la liturgia "verum tamen ego primam hujus lectionem non intelligens..." (no podía entender la primera página de esas lecturas... [se refiere al libro del profeta Isaías] decidí entonces retomarlo cuando hubiese aprendido dominico eloquio, el de hablar del Señor" (Confesiones IX, 5, 13). Dicho y hecho, renunció a su cátedra de retórica en Milán y se retiró a Cassiciacum con un grupo de amigos para aprender el lenguaje y el contenido de su nueva fe. En conclusión, como en todas las lenguas litúrgicas, el latín al que fue traducida la liturgia griega original poseía características estilísticas especiales que la separaban del lenguaje ordinario del pueblo: los romanos no hablaban en el estilo del Canon o de las Colectas de la Misa. Tan pronto como fue reemplazado el griego, se creó un medio lingüístico estilizado exclusivamente para el culto divino.

5. ¿No es, entonces, el latín una lengua sagrada? Dependerá de qué entendemos por lengua sagrada. Si se sostiene que habría un grupo de tres lenguas (arameo, griego y latín) que son sagradas, algo así como divinamente inspiradas, y la liturgia solamente puede ser celebrada en una de esas tres, ciertamente el latín no es lengua sagrada. Desde los primeros siglos del cristianismo se usaron otras lenguas además de las tres citadas: el siríaco, en el patriarcado de Antioquía, es decir, toda Siria e Iraq, con sus ramificaciones en la India y China; el armenio antiguo en Armenia; el copto en Egipto, el etíope antiguo o ge'ez en Etiopía o el paleoeslavo en los pueblos eslavos. 

Sin embargo, podemos hablar de lengua sagrada en tanto que medio de organización de la experiencia religiosa, como un medio de expresión no solamente de cada individuo sino de una comunidad que vive de acuerdo a ciertas tradiciones. Las formas lingüísticas son transmitidas de generación en generación; frecuentemente son estilizadas y mantenidas a salvo del lenguaje contemporáneo. 

Siguiendo a Mohrmann, tres son las características que distinguen a las lenguas sagradas

a. Es una lengua estable. Demuestra tenacidad en mantener las formas lingüísticas arcaicas. En la Roma pagana esto se ve claramente puesto que sus sacerdotes repetían fórmulas que eran incapaces de entender. Y lo mismo ocurrió en la Alta Edad Media cuando buena parte de los sacerdotes del imperio carolingio no sabían latín y cometían gruesos errores al celebrar la liturgia (pero ni a Carlomagno, ni a Alcuino ni al Papa Adriano se les ocurrió celebrar la misa en franco. Lo que hicieron fue organizar sistemáticamente la enseñanza del latín en las escuelas monásticas). 

b. Se introducen elementos tomados de otras lenguas a fin de asociarlos a las antiguas tradiciones. San Agustín, refiriéndose a estos términos (Alleluia, Amén, Hossana, etc.) dice que son preservados propter sanctiorem auctoritatem

c. Usa figuras retóricas que son típicas del estilo oral como paralelismos y antítesis, cláusulas rítmicas, ritmos y aliteraciones. 

En este sentido entonces, el latín ciertamente es una lengua sagrada. Y en este sentido, consecuentemente y para volver al origen de la discusión, la traducción actual del misal romano para su uso en Argentina no es, ni por asomo, lengua sagrada o lengua litúrgica. 

mardi 21 mars 2017

MiL - Messainlatino.it: la Beata Anna Katharina Emmerick e le angoscianti profezie sulla Chiesa

MiL - Messainlatino.it: la Beata Anna Katharina Emmerick e le angoscianti profezie sulla Chiesa

la Beata Anna Katharina Emmerick e le angoscianti profezie sulla Chiesa

Al primo stanno a cuore non più i "principi non negoziabili", nè la dottrina rivelata

o il catechismo con le verità eterne, ma soprattutto l'ambiente, l'accoglienza agli immigrati, il dialogo con i radicali di Pannella e Bonino…Di qui il plateale disinteresse per movimenti di popolo come il Family day, per i dibattiti sull'eutanasia in parlamento, per i dubbi di cardinali e sposi sulle nuove ed ardite interpretazioni del sacramento del matrimonio. Massima attenzione, invece, per ogni iniziativa radicale, che sia la marcetta pro amnistia o indulto, o la presentazione del libro celebrativo della vita di Marco Pannellla, "Una libertà felice", che avrà come relatore il cardinale Vincenzo Paglia, neoeletto presidente della Pontificia Accademia per la Vita.


Mentre in Vaticano trovano accoglienza Scalfari e Bonino, no global e ambientalisti, sostenitori dell'aborto e della sterilizzazione forzata, molti laici cattolici, anch'essi membri della Chiesa, lottano invece per impedire che ai loro figli venga insegnata un' antropologia del tutto antitetica a quella biblica, tramite le dottrine gender, oppure si impegnano per evitare che il parlamento italiano, dopo il divorzio breve e le unioni civili, imponga al paese il suicidio di stato.

A questa netta divisione ne corrisponde un'altra, quella tra i seguaci di Francesco, pronti a chiedere la galera per un po' di satira irriverente, o intenti, come Alberto Melloni, ad invocare il ritiro della berretta per il cardinale Gerhard L. Müller, e coloro che ritengono che il vero papa sia Benedetto XVI.

Due papi è una fatto davvero anomalo, che diventa ancora più spiazzante nel momento in cui risulta evidente a tutti che i cardinali prediletti da Benedetto (Raymond Burke, Carlo Caffarra, Gerhard L. Müller, Walter Brandmüller…), si trovano a contrastare con fermezza, seppur con molto garbo, il nuovo corso.

A tutto questo bailamme, aggiungete le profezie, e capirete perchè il mondo cattolico è nel caos più totale. Quali profezie? Quelle di Medjugorje, quelle di Anguerra e quelle della religiosa tedesca Caterina Emmerick.

Si sarà notato che Bergoglio critica più volte la "Madonna postina", che lascia troppi messaggi ai suoi fedeli. Ma "in un momento terribile come questo", mi confida una teologa che vuole rimanere anonima, "una mamma deve per forza intervenire con la massima solerzia!".

Senza avere alcuna certezza, è inevitabile notare che la Madonna postina di Medjugorje parla un linguaggio che è diverso da quello di Bergoglio: invita alla preghiera e alla confessione, parla di peccato e di eucaristia, di inferno e di paradiso, e, addirittura, di 10 segreti un po' apocalittici!

Nulla a che vedere con il magistero di Bergoglio, preoccupato, come si è detto, non tanto della morte dell'anima, quanto dell' estinzione dei pinguini e del presunto global worming. Oltre ai due papi, a due modi di leggere il Vangelo sul matrimonio, anche due diverse Apocalissi!

Ma la Madonna postina di Medjiugorie non è la sola a spargere allarmismi. Dal Brasile si diffondono sempre più i messagi di Nostra Signora di Anguerra, che la rete diffonde ovunque. Vi si dice che esistono oggi una "vera Chiesa" e una "falsa Chiesa"; una vera dottrina e una falsa dottrina; si attacca con nome e cognome il cardinal Walter Kasper, grande suggeritore di Amoris laetitia; si mette in guardia da "grandi pericoli" imminenti, dal tradimento e dalla apostasia dei chierici e dalla "cecità spirituale" del mondo contemporaneo… Un messaggio più duro, per il Vaticano odierno, sarebbe difficile immaginarlo. Il fatto poi che provenga dall'America latina, complica le cose.

Finita qui? No, certamente, perchè a girare come una trottola sul web sono anche le prefezie di Caterina Emmerick, una monaca agostiniana tedesca vissuta tra il 1774 e il 1824, e beatificata nel 2004 da Giovanni Paolo II.

Costei disse di vedere, nel futuro, una Chiesa con due papi, protestantizzata e infedele: "Vidi anche il rapporto tra i due papi … Vidi quanto sarebbero state nefaste le conseguenze di questa falsa chiesa. L'ho veduta aumentare di dimensioni; eretici di ogni tipo venivano nella città (di Roma). Il clero locale diventava tiepido, e vidi una grande oscurità" (13 maggio 1820); "Vedo il Santo Padre in grande angoscia. Egli vive in un palazzo diverso da quello di prima e vi ammette solo un numero limitato di amici a lui vicini… Vedo che la falsa chiesa delle tenebre sta facendo progressi, e vedo la tremenda influenza che essa ha sulla gente" (10 agosto 1820); "Poi vidi che tutto ciò che riguardava il protestantesimo stava prendendo gradualmente il sopravvento e la religione cattolica stava precipitando in una completa decadenza. La maggior parte dei sacerdoti erano attratti dalle dottrine seducenti, ma false, di giovani insegnanti, e tutti loro contribuivano all'opera di distruzione. In quei giorni, la Fede cadrà molto in basso, e sarà preservata solo in alcuni posti, in poche case e in poche famiglie che Dio ha protetto dai disastri e dalle guerre" (1820). E ancora: "Vidi che molti pastori si erano fatti coinvolgere in idee che erano pericolose per la chiesa. Stavano costruendo una chiesa grande, strana, e stravagante … Tutti dovevano essere ammessi in essa per essere uniti e avere uguali diritti: evangelici, cattolici e sette di ogni denominazione. Così doveva essere la nuova chiesa … Ma Dio aveva altri progetti" (22 aprile 1823).

Una monaca tedesca che parla di due papi (uno dei quali, se le profezie fossero riferibili ai fatti attuali, tedesco), e di una progressiva protestantizzazione: nel cinquecentenario di Lutero, dopo gli incredibili ed inediti elogi verso il monaco eretico da parte di Bergoglio, mentre la chiesa sembra sempre più vincolata a teologi tedeschi come il gesuita filo-protestante Karl Rahner e nelle mani dei tedeschi Walter Kasper, Reinhard Marx, Albrecht Freiherr von Boeselager…

Come pensare che queste profezie, nel centanario di Fatima, non destino l'interesse e l'attenzione di milioni di cattolici?

Papa Francesco quattro anni dopo | CR – Agenzia di informazione settimanale

Papa Francesco quattro anni dopo | CR – Agenzia di informazione settimanale

Papa Francesco quattro anni dopo

(di Roberto de Mattei) Il quarto anniversario della elezione di Papa Francesco vede la Chiesa cattolica lacerata da profonde divisioni. «È una pagina inedita nella storia della Chiesa – mi dice con tono preoccupato un alto prelato vaticano – e nessuno può dire quale sarà l'esito di questa crisi senza precedenti».

 I mass media, che fin dall'inizio avevano espresso un massiccio appoggio a papa Bergoglio, cominciano a manifestare qualche perplessità. «Mai si sono viste tante opposizioni al Papa, nemmeno ai tempi di Paolo VI», ammette lo storico Andrea Riccardi, secondo cui, tuttavia, «la leadership papale è forte» (Corriere della Sera, 13 marzo 2017). Troppo forte per molti che accusano il Papa di autoritarismo e che vedono la conferma del clima di paura che regna in Vaticano nelle contestazioni anonime espresse da manifesti, epigrammi, video che girano sul web. Sarcasmo e anonimato sono le caratteristiche del dissenso che si produce nei regimi totalitari, quando nessuno osa uscire allo scoperto per timore delle ritorsioni del potere.

E oggi nella Chiesa la resistenza a papa Bergoglio cresce. Il sito LifeSiteNews ha pubblicato una lista dei vescovi e cardinali che hanno pubblicamente espresso il loro appoggio o la loro opposizione ai "dubia" presentati il 16 settembre 2016 al Papa da quattro cardinali. Non sono pochi, e ad essi si deve aggiungere la voce di chi, come il cardinale Joseph Zen Ze-kiun, critica il pontificato bergogliano per la sua politica in favore del governo comunista cinese, che definisce «dialogo con Erode».

I cattolici fedeli all'insegnamento perenne della Chiesa denunciano la novità di un pontificato che, de facto, stravolge la morale tradizionale. I novatori sono insoddisfatti di un'"apertura"che avviene in maniera solo implicita, senza materializzarsi in gesti di reale frattura con il passato. Il corrispondente dello Spiegel Walter Mayr, lo scorso 23 dicembre, ha riportato alcune parole che il Papa avrebbe confidato a un gruppo ristretto di collaboratori: «Non è escluso che io passerò alla storia come colui che ha diviso la Chiesa Cattolica».

La sensazione è di essere alla vigilia di uno scontro dottrinale interno alla Chiesa, che sarà tanto più violento quanto più si cercherà di evitarlo o di rinviarlo, con il pretesto di non incrinare un'unità ecclesiale che da tempo è dissolta. Ma c'è una seconda guerra che incombe, questa volta non metaforica. Il quarto anniversario del pontificato ha coinciso con le pesanti minacce del premier turco Recep Tayyip Erdoğannei confronti dell'Olanda, colpevole di non offrire le sue piazze ai propagandisti del sultano di Ankara. Lo stesso Erdogan, lo scorso novembre, ha minacciato di inondare l'Europa di milioni di migranti se Bruxelles interromperà i negoziati per un rapido ingresso della Turchia nell'Unione Europea. Ma per papa Francesco queste masse migratorie sono un'opportunità e una sfida.

Proteggere i migranti è un «imperativo morale» ha ribadito nei giorni scorsi il Papa, che dopo l'istituzione di un dicastero pontificio per lo Sviluppo umano integrale, ha conservato per sé la delega ai migranti. Un brillante scrittore francese, Laurent Dandrieu, ha pubblicato un saggio dal titolo Église et immigration. Le grand malaise (Presses de la Renaissance, Paris 2016) in cui denuncia l'atteggiamento politico di papa Bergoglio, titolando un capitolo del suo libro: Da Lepanto a Lesbo, la Chiesa in un'idolatria dell'accoglienza? Mentre l'Europa è sommersa da un'ondata migratoria senza eguali, papa Francesco, ha fatto del «diritto ad emigrare» e del «dovere di accogliere» i capisaldi della sua politica, dimenticando il diritto delle nazioni europee di difendere la propria identità religiosa e culturale. È questa la "conversione pastorale" che egli esige dalla Chiesa: la rinuncia alle radici cristiane della società, su cui tanto avevano insistito Giovanni Paolo II e Benedetto XVI, per dissolvere l'identità cristiana in un confuso calderone multietnico e multireligioso.

Il teologo prediletto del Papa, Víctor Fernández, Rettore della Pontificia Università Cattolica Argentina, spiega che la «conversione pastorale» va intesa, come una trasformazione «che conduca tutta la Chiesa ad una "Uscita da sé", rinunciando a centrarsi su sé stessa», ovvero ad una rinuncia della Chiesa alla propria identità e alla propria tradizione, per assumere le molteplici identità proposte dalle periferie del mondo.

Ma l'invasione migratoria produce necessariamente una reazione dell'opinione pubblica, in difesa di tutto ciò che oggi è minacciato: non solo l'identità culturale, ma gli interessi economici, la qualità della vita, la sicurezza delle famiglie e della società. Di fronte a una reazione che può manifestarsi in forma talvolta esasperata, la Chiesa cattolica dovrebbe svolgere un ruolo equilibratore, mettendo in guardia dagli errori contrapposti, come fece, nel  marzo 1937 Pio XI, con le due encicliche di cui ricorre l'ottantesimo anniversario, la Divini Redemptoris, e la Mit Brennender Sorge, che condannavano, rispettivamente, comunismo e nazionalsocialismo. Oggi come ieri, infatti, una falsa alternativa si delinea.

Da una parte i portatori di una religione forte, antitetica al cattolicesimo, qual'è l'Islam. Dall'altra i difensori di un'irreligione altrettanto forte, il relativismo. I relativisti cercano di prendere la direzione dei movimenti identitari, per dare loro una colorazione anticristiana. Il bergoglismo fa da battistrada a queste posizioni xenofobe e neopagane, permettendo ai relativisti di accusare la Chiesa di collusione con l'Islam. Il Papa dice che respingere gli immigrati è un atto di guerra. Ma il suo appello all'accoglienza indiscriminata alimenta la guerra. (Roberto de Mattei)

Terzo segreto di Fatima: caso riaperto da nuove dichiarazioni | CR – Agenzia di informazione settimanale

Terzo segreto di Fatima: caso riaperto da nuove dichiarazioni | CR – Agenzia di informazione settimanale

Terzo segreto di Fatima: caso riaperto da nuove dichiarazioni

 (di Mauro Faverzani) Il 15 maggio dell'anno scorso, festa di Pentecoste, il teologo tedesco padre Ingo Döllinger, già segretario dell'allora Vescovo di Augusta, mons. Josef Stimpfle, e stretto collaboratore di san padre Pio, diede il proprio assenso alla giornalista Maike Hickson, affinché pubblicasse sul sito OnePeterFive queste affermazioni: «Non molto dopo la pubblicazione nel giugno 2000 del Terzo Segreto di Fatima da parte della Congregazione per la Dottrina della Fede, il card. Joseph Ratzinger disse a padre Döllinger, nel corso di una conversazione, che c'è una parte del Terzo Segreto ancora non pubblicata!».

Quella diffusa è autentica, ma «c'è di più di quello che abbiamo pubblicato», avrebbe affermato ancora, in quella circostanza, l'allora card. Ratzinger. La parte inedita, in particolare, parlerebbe di «un cattivo Concilio e di una cattiva Messa», che sarebbero stati a breve introdotti. Il 21 maggio giunse, in merito, la pubblica smentita da parte della Sala Stampa vaticana: mai Benedetto XVI avrebbe parlato di Fatima col prof. Döllinger ed, in ogni caso, «la pubblicazione del Terzo Segreto» sarebbe «completa».

Ora, però, Giuseppe Nardi, direttore dell'autorevole sito cattolico tedesco Katholisches.info, ha trovato una nuova fonte,  che conferma la versione apparsa originariamente su OnePeterFive: si tratta di Gottfried Kiniger, amico carissimo del prof. Döllinger, oggi ottantenne, a lungo impegnato politicamente. Dopo aver appreso della smentita giunta da Roma, Kiniger è parso molto turbato, non sapendo capacitarsene: quanto scritto da Maike Hickson corrisponde effettivamente, a suo giudizio, a quanto dettogli dallo stesso padre Döllinger 17 anni fa.

Per questo Kiniger ha deciso di rilasciare a Nardi una nuova intervista lo scorso 17 gennaio, approvandone la pubblicazione. In essa, lui è molto chiaro: «Non ricordo la data esatta, ma eravamo ancora nel 2000, di questo sono certo – afferma –. Nell'autunno ho fatto visita, come di consueto, a Padre Döllinger, essendo amici di lunga data. In quell'occasione lui mi rivelò di aver incontrato il card. Ratzinger – allora Prefetto della Congregazione per la Dottrina della Fede –, poco dopo la conferenza-stampa [tenutasi a Roma in giugno, relativa alla pubblicazione del Terzo Segreto di Fatima-NdR]. Ed il Cardinale gli disse: "Ciò che abbiamo pubblicato, non è tutto il Segreto". In quel momento, in sagrestia erano presenti anche altri sacerdoti, alcuni dei quali alti prelati».

A quel punto, l'allora cardinale avrebbe aggiunto: «"Siamo stati incaricati di farlo". Parole, che padre Döllinger interpretò così: Giovanni Paolo II avrebbe voluto e ordinato questo. Quando padre Döllinger mi disse queste cose, erano presenti anche altre persone». Non solo: «Anche negli anni a seguire, padre Döllinger ha parlato più e più volte di questo episodio in occasione dei nostri incontri, la maggior parte delle volte sempre in presenza di altri. Non erano un segreto. Questo è quanto il Cardinale gli disse, questo è quanto lui riferiva. Per me non v'è alcun dubbio che padre Döllinger, di cui ho piena fiducia, abbia descritto questa storia in modo veritiero. Perché avrebbe dovuto inventarsi questa conversazione ed il suo contenuto, parlandone oltre tutto così apertamente? Non so per quale motivo Roma smentisca. È come se si volesse chiudere il caso Fatima. Ma non funziona».

In effetti, è vero: se difficile è tirare delle conclusioni, difficile è anche considerare il caso chiuso. (Mauro Faverzani)

Sans gouvernail - Riposte-catholique

Sans gouvernail - Riposte-catholique

Sans gouvernail

Nous vivons dans un monde instable.

Certes, il en a toujours été ainsi mais les bouleversements que nous constatons depuis une cinquantaine d'année sur le plan  sociétal et religieux montrent plus que jamais une rupture idéologique par rapport à notre passé. Qui aurait pu imaginer il y a quelques décennies seulement que des réalités telles que l'avortement, le mariage entre personnes du même sexe,  l'euthanasie  et plus généralement l'abandon de notre héritage judéo-chrétien verraient le jour? Pareil au niveau de l'Eglise. Stable au temps de mon enfance (je suis né sous Pie XII), celle-ci est devenue aujourd'hui une organisation de plus en plus confuse et divisée dans laquelle il y a autant de doctrines et de liturgies qu'il y a de curés. Chaque prêtre s'habillant comme il veut, disant ce qu'il veut et célébrant comme il veut, il est normal que les humbles fidèles ne s'y retrouvent plus et s'en détournent. Déjà désorientés par l'instabilité du monde, ceux qui espéraient trouver un socle dans la foi catholique en sont pour leurs frais en constatant combien celle-ci est gagnée par le relativisme. Décourageant et critiquant ceux qu'elle appelle « rigides », « conservateurs » ou « identitaires » tout  en ne cessant de courir derrière le monde, l'Eglise finit tellement par lui ressembler qu'on peut  légitimement se demander quelles sont encore ses raisons d'exister. Si elle n'est plus sur terre pour nous parler du ciel, pour nous aider à nous préparer à l'éternité, si tout ce qu'elle a à dire tourne autour d'un « vivre ensemble » ici-bas, autant se contenter de s'engager dans des ASBL ou des projets humanitaires qui sont d'ailleurs bien utiles. Pas besoin d'être catholique pour cela. Bref, si le pape, les évêques et les prêtres estiment que leur institution s'est trompée durant 2000 ans, qu'elle nous a raconté des bobards jusqu'à Vatican II et que la Tradition doit être jetée aux oubliettes, qu'ils nous le disent clairement et ouvertement. Hélas, la franchise et la transparence n'étant pas des qualités premières en ce milieu, l'ambiguïté continuera sans doute à nourrir l'instabilité qui caractérise un navire désormais sans gouvernail.

L’abandon du latin et la modernité ont parfois conduit à une certaine médiocrité de la liturgie, regrette le pape - Riposte-catholique

L'abandon du latin et la modernité ont parfois conduit à une certaine médiocrité de la liturgie, regrette le pape - Riposte-catholique

L'abandon du latin et la modernité ont parfois conduit à une certaine médiocrité de la liturgie, regrette le pape

Le pape François a regretté samedi devant les participants à un congrès sur la musique sacrée que la volonté de modernité et l'abandon du latin aient parfois conduit à « une certaine médiocrité » dans la liturgie.

« La rencontre avec la modernité et l'introduction des langues parlées (dans chaque pays, au lieu du latin) dans la liturgie ont suscité tant de problèmes », a estimé le pontife argentin.

« Par moments, une certaine médiocrité, superficialité et banalité a prévalu, au détriment de la beauté et de l'intensité des célébrations liturgiques », a-t-il fait valoir.

La nuova bussola quotidiana quotidiano cattolico di opinione online: Nuova rivelazione su Fatima l'apostasia nella Chiesa

La nuova bussola quotidiana quotidiano cattolico di opinione online: Nuova rivelazione su Fatima l'apostasia nella Chiesa

La nuova bussola quotidiana quotidiano cattolico di opinione online: Nuova rivelazione su Fatima l'apostasia nella Chiesa

21-03-2017 Nuova rivelazione su Fatima, l'apostasia nella Chiesa di Marco Tosatti

Oggi esce in Spagna un libro di José Maria Zavala, intitolato "El secreto mejor guardado de Fatima", il Segreto meglio custodito di Fatima. E' un'opera piuttosto ampia, di 330 pagine, in cui si ripercorre la storia delle apparizioni del 1917, e del Terzo Segreto. L'autore, convertito al cattolicesimo, devoto di padre Pio, è un giornalista molto noto in Spagna, e autore di una trentina di opere di storia e religione. Nel libro c'è anche una conversazione molto interessante con don Gabriele Amorth, scomparso di recente, che era anch'esso un grande devoto del religioso di Pietrelcina.

Ma il libro contiene una parte che - se confermata come autentica - non può non rivelarsi clamorosa.

Racconta José Maria Zavala di aver ricevuto sulla posta del suo sito web una mail, anonima. Non c'era né testo, né oggetto; solo un allegato. La mail era nella cartella spam. L'ha aperta, e dopo un po' di esitazioni ha aperto l'allegato. Era una lettera manoscritta, in portoghese, intitolata JMJ. La lettera consta di 24 righe.

José Maria Zavala l'ha fatta tradurre, e poi ha chiesto una perizia calligrafica a una professionista del settore, Begona Slocker de Arce, perito calligrafo dei tribunali di Giustizia, riconosciuta dalla Società Spagnola di Grafologia, perita calligrafa diretta del professore Francisco Alvarez (ex capo della Jefatura di investigazione e criminalistica della Guardia Civile), professore "tutor" nei corsi di Madrid di perito calligrafo giudiziario. E con altri titoli ancora.

La perizia, molto dettagliata (occupa venti pagine di libro) si conclude così: "Il documento 'dubitado' (cioè quello da studiare. N.D.R.) a cui ci si riferisce qui come Terza Parte non rivelata del Segreto di Fatima, è stato realizzato dalla stessa mano del documento 'indubitado' (il testo di riferimento, certamente autentico N.D.R.) corrispondente alla Prima e alla Seconda Parte del Segreto di Fatima redatto di proprio pugno da Suor Lucia dos Santos nella sua Terza Memoria del 31 agosto del 1941".

Fatima

Ecco il testo, nella nostra traduzione. Abbiamo mantenuto la spaziatura originale. Il testo comincia con le sigle JMJ, e la data: "Tuy, 1/4/1944".

E continua così:

"Adesso vado a rivelare il terzo frammento del segreto; questa parte è l'apostasia nella Chiesa. Nostra Signora ci mostrò una visione di un individuo che io descrivo come 'il "Santo Padre', davanti a una moltitudine che stava lodandolo.

Però c'era una differenza con un vero Santo Padre, lo sguardo del demonio, questo aveva gli occhi del male.

Poi, alcuni momenti più tardi, vedemmo lo stesso Papa entrare in una Chiesa, però questa Chiesa era la Chiesa dell'inferno, non c'è modo di descrivere la bruttezza di questo luogo, sembrava come una fortezza fatta di cemento grigio, con gli angoli rotti e le finestre come occhi, aveva un picco sul tetto dell'edificio.

Subito alzammo lo sguardo verso Nostra Signora che ci disse avete visto l'apostasia nella Chiesa, questa lettera può essere aperta dal Santo Padre, però deve essere annunciata dopo Pio XII e prima del 1960.

Nel regno di Giovanni Paolo II la pietra angolare della tomba di Pietro deve essere rimossa e trasportata a Fatima.

Poiché il dogma della fede non è conservato a Roma, la sua autorità sarà rimossa e consegnata a Fatima.

?La cattedrale di Roma deve essere distrutta e una nuova costruita a Fatima.

Se 69 settimane dopo che questo ordine sia annunciato, Roma continua la sua abominazione, la città sarà distrutta.????????

Nostra Signora ci disse che questo è scritto, Daniele 9,24-25 e Matteo 21, 42-44".

Così terminava il messaggio. La parte relativa a Matteo è la seguente: 

42. "Gesù disse loro: «Non avete mai letto nelle Scritture:

'La pietra che i costruttori hanno rifiutata

è diventata pietra angolare;

ciò è stato fatto dal Signore,

ed è cosa meravigliosa agli occhi nostri'?

43. Perciò vi dico che il regno di Dio vi sarà tolto, e sarà dato a gente che ne faccia i frutti.

44. Chi cadrà su questa pietra sarà sfracellato; ed essa stritolerà colui sul quale cadrà".

Mentre invece la parte relativa a Daniele è questa:

"24. Settanta settimane sono fissate

per il tuo popolo e per la tua santa città

per mettere fine all'empietà,

mettere i sigilli ai peccati, espiare l'iniquità,

portare una giustizia eterna,

suggellare visione e profezia e ungere il Santo dei

santi".

Abbiamo contattato José Maria Zavala via mail, chiedendogli alcuni chiarimenti sul modo in cui era giunto in possesso del documento, ma ha risposto che preferisce, vista la delicatezza dell'argomento, e la poca affidabilità dello strumento di posta elettronica, rispondere a voce, in un incontro che avverrà nelle prossime settimane.

Se il documento fosse autentico risolverebbe certamente molti degli interrogativi che sono stati posti in passato sulla completezza dello svelamento, e sulle contraddizioni che sono emerse durante gli anni, legate a testimonianze di chi aveva letto le memorie di Suor Lucia, e chi aveva visto il documento. Il testo del libro, per esempio coinciderebbe con il singolo foglio, visto in controluce nella busta destinata al Papa, dal vescovo di Leiria-Fatima mons. Venancio. E la possibilità che una parte del Terzo Segreto riguardasse problemi di fede e di apostasia nella Chiesa è stata ventilata più volte nei decenni passati. E naturalmente fare riferimento a una controversia ancora aperta, e che proprio in questi giorni è tornata di attualità, legata alle presunte dichiarazioni fatte dall'allora cardinale Ratzinger a un suo amico di antica data, Ingo Dollinger, sacerdote e professore di teologia.

Se si tratta di un falso, bisogna riconoscere che è un falso di altissima qualità. E naturalmente si aprirebbe la questione di chi l'ha forgiato, e perché; e perché l'ha inviato a un giornalista e scrittore così noto in Spagna per la sua testimonianza professionale ed esistenziale di fede cristiana.

Sarà naturalmente molto interessante sapere se, e quale eventualmente sarà, la risposta della Santa Sede agli interrogativi aperti da questo nuovo clamoroso sviluppo della saga di Fatima. Una conferma di quanto Benedetto XVI avrebbe rivelato qualche mese fa nel corso di un colloquio privato: "Fatima non è finita".

The Wanderer: Coincidentia oppositorum

The Wanderer: Coincidentia oppositorum

Coincidentia oppositorum

La última semana se originó en el blog una interesante discusión acerca de las traducciones de la misa y de la lengua litúrgica en general. Aunque la pregunta sobre por qué la misa debe ser celebrada en una lengua sagrada -en nuestro caso, el latín- es legítima, no podemos responderla en este blog. Diría que se trata de una cuestión básica y ya resuelta para la mayoría de los lectores. Quienes deseen leer más sobre el tema, la bibliografía existente es enorme. Desde autores que lo estudian como un fenómeno propio de todas las religiones, como Mircea Eliade por ejemplo, hasta los que lo enfocan en el caso específico del cristianismo latino. De modo particular, recomiendo el libro actual de un especialista en el tema, el P. Michael Lang, The Voice of the Church at Prayer. Reflections on Liturgy and Language (Ignatius Press, San Francisco, 2012). 

Pero en esta ocasión quiero detenerme en un curioso fenómeno que ya he señalado en otras ocasiones: la "coincidencia de los opuestos", casi un eco de la coincidentia oppositorum de Nicolás de Cusa. En el fondo, progresistas y ultramontanos tienen un concepto erróneo de la liturgia en general, y de la Santa Misa en particular que, quiéranlo o no, incide en la cuestión de la lengua sagrada.

Para los progresistas -modernistas del siglo XX-, la liturgia y la misa no son más que ocasiones para el encuentro de la "comunidad" presidida por el sacerdote. Y esta es, sin duda, la opinión ampliamente mayoritaria del clero católico latino actual, incluido el mismo Papa Francisco. Basta escuchar lo que dice el cura de turno al inicio de las misas novus ordo: un saludo a su "comunidad" como el que daría cualquier animador de club de barrio; basta escuchar la catarata de pavadas e inconsistencia que largan los "guías" de la misa -oficio inútil si los hay- a lo largo de todo la celebración. La misa, en definitiva, es una reunión de amigos en torno a la "mesa de la Palabra y de la Eucaristía", en la que se refuerzan los lazos de hermandad en el nombre de Cristo. Si, efectivamente, la misa es eso, entonces es perfectamente lógico que se celebre no solamente en lengua vulgar, sino en la lengua de la calle, la que hablan los integrantes de esa comunidad corrientemente. ¿Qué sentido tendría, en el caso de Argentina, hablar de "tú" o de "vosotros"? Como dijo un comentarista, seríamos imitadores de los españoles. La sola posibilidad de utilizar el latín según esta visión es completamente irracional. No tiene el menor sentido. ¿Por qué motivo, en una reunión fraterna, se va a utilizar una lengua que nadie entiende, ni siquiera el cura?

Para los ultramontanos -modernistas del siglo XIX-, la liturgia no es más que la Misa, y la Misa no es más que la consagración de las sagradas especies. Con eso estamos hecho. Es suficiente con que el sacerdote pronuncie las palabras sagradas, o mágicas, para que nos quedemos tranquilos. El resto es pura añadidura. El "sacrificio" ya está hecho. La Misa, en última instancia, termina siendo el proceso de fabricación de la eucaristía. Nada más. Y no exagero. Fácilmente puede encontrarse esta opinión desplegada en la literatura de los modernistas del siglo XIX. La cuestión es que, si la cosa es así, no tendría demasiada importancia decir las pocas palabras de la consagración en una lengua o en otra. Si en el fondo se trata solamente de confeccionar la eucaristía, ¿qué importancia puede tener el lenguaje en el que se la confecciona? Cristo las dijo en arameo; San Pablo en griego; San Pío V en latín, y bien podría decirlas cualquier cura actual en español o en francés. No cambiaría nada.

En ambos casos, como decía, subyace una concepción de la liturgia que no es la concepción católica  tradicional. La liturgia es epifanía, es decir, la sacralización glorificadora de este mundo fugaz por parte de las potencias gloriosas y divinas. Para los católicos, la liturgia no es un deber más, como lo puede ser rezar el rosario o bendecir la mesa. La liturgia es el hecho central de su vida como cristianos o bien, es la expresión suprema de su vida en Dios. ¿Por qué motivo Dios se reveló a los hombres? Para hacernos capax Dei, es decir, para deificarnos, para elevarnos a la dignidad de hijos suyos, y es la liturgia el campo privilegiado donde se produce ese encuentro entre el Dios que se abaja y el hombre que es aupado. Dicho de otro modo, es el lugar de la teofanía, de la manifestación de Dios y de su gloria, mundo al cual el hombre es introducido y participa, de ese modo, del misterio de la Redención.

Esto que digo no es ninguna novedad. No es más que lo que siempre afirmó la Tradición de la Iglesia, desde los Padres, a Santo Tomás de Aquino. Dionisio Areopagita, que para el Aquinate tiene una autoridad similar a la de San Agustín, lo dice en varias partes de su obra, en especial en la Teología mística: la liturgia es uno de los modos más excelsos que tiene Dios de revelarse al hombre. Es decir, por la liturgia y en la liturgia, nos acercamos al conocimiento de Dios, como nos acercamos también por la lectura de su Palabra.

San Juan Crisóstomo, Doctor de la Iglesia y autor de la Divina Liturgia bizantina, escribe: "Ved: el Señor reposa sobre el altar como víctima; el sacerdote se sumerge de una ardiente plegaria y se consagra, con todas las fuerzas de su alma, al sacrificio; la Sangre preciosa del Cordero del sacrificio penetra e ilumina a todos los que asisten. ¿Y todavía crees encontrarte en la tierra, viviendo entre los humanos? ¡No!, eres arrebatado: rechazado el orden terrestre, resides en el cielo y contemplas el misterio celestial de la teofanía". (Muchos curitas que entienden la Misa como una mera "asamblea de la comunidad cristiana" deberían leer al Crisóstomo....)

En la Edad Media occidental, casi todos los comentadores de los oficios litúrgicos tuvieron una visión simbólica de la liturgia. En primer lugar, Amalario de Metz (827), en De officio Missae y, luego, Juan Beleth (1132) en la Summa de ecclesiasticis officiis, Prevostino de Cremona (1210), Summa de officiis; Sicardo de Cremona (1215), Mitrale seu de officiis ecclesiasticis summa; Lotario de Segni, luego Papa Inocencio III (1216), De altaris mysterio y, sobre todo, Guillermo Durando (1296) con el conocido Rationale divinorum officiorum

Santo Tomás de Aquino, en la cuestión 83 de la Tertia pars de la Suma de teología, trata el tema. Afirma que "en este sacramento está comprendido todo el misterio de nuestra salvación". La lectura de todo el artículo 4 de esa cuestión revela que, pare el Angélico, toda la misa está orientada y forma parte de la celebración del mysterium fidei, y no solamente las palabras consecratorias. Más aún, como observa Lang, Santo Tomás comenta como versión "normal" de la misa la misa solemne, es decir, en la que intervienen tres ministros sagrados (sacerdote, diácono y subdiácono), además de los ministros menores. Y, por eso mismo, la función propia del diácono y del subdiácono que es la proclamación de la Palabra de Dios reviste un carácter no solamente catequético, como hoy se pretende, sino latréutico: es parte del acto de culto de la alabanza al Santo de los Santos que se hace presente en todo el acto litúrgico.

En conclusión, si la Santa Misa es mucho más que la pronunciación de la fórmula de la consagración; si es mucho más que un encuentro fraternal y, si en efecto es, un reflejo, opacado si se quiere, pero reflejo al fin de la liturgia celestial que celebran los serafines y querubines delante del trono de Dios, y si es el lugar y momento del encuentro de nosotros los hombres con la Divinidad que desciende y se muestra entre velos, entonces, la lengua, y cada palabra que se diga en la celebración de este mysterium cuenta, y no puede quedar librada a la voluntad del celebrante, y no puede quedar librada tampoco al vaivén de los tiempos y de los caprichos propio de las lenguas vulgares. 

RORATE CÆLI: Third Time's the Charm - Tosatti: "SSPX and Vatican just one step from final agreement" - The future Roman headquarters

RORATE CÆLI: Third Time's the Charm - Tosatti: "SSPX and Vatican just one step from final agreement" - The future Roman headquarters

Third Time's the Charm - Tosatti: "SSPX and Vatican just one step from final agreement" - The future Roman headquarters

1988: Society of Saint Pius X leader Abp. Lefebvre signs, the following day he changes his mind when John Paul II and Card. Ratzinger are not clear on the matter of bishops.

2012: Just as SSPX Superior-general is called to Rome to what he thinks is the final signing, Ratzinger, now Benedict XVI, has one of the greatest about-faces of his Pontificate and, pressured by some Cardinals, asks for another doctrinal statement. The deal falls.

2017: all signs point to an imminent agreement between the ultra-liberal Pontiff from Argentina, Francis, and the ultra-conservative Traditionalist Society.

This Monday evening in Rome, religious correspondent Marco Tosatti (with Sandro Magister, the best reader of the current Pontificate) confirms that just one set of signatures separates the Society from full integration within the Church.

Not only that, he confirms news that RORATE had: unlike the fake news spread out last month about the Church of Saint Mary on the Esquiline Hill (that belongs to the Vicariate of the City of Time and is not for sale), the building being negotiated for the Roman headquarters of the Society is this:





It's the Church and former school and convent of the Sisters of the Immaculate Conception -- a complex that includes the Church of Saint Mary Immaculate and Saint Benedict Joseph Labre, in the Tuscolano neighborhood of Rome (corner of Via Monza and Via Taranto), very near the Basilica of the Holy Cross in Jerusalem and near the Cathedral of Rome, St. John in the Lateran.

We know that because we have learned that the Sisters have​already contacted the appropriate Roman Curia congregation and is waiting for authorization to continue negotiations.

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Francis and the SSPX: It really is a matter more of when than of if.